Reseña de ‘Euphoria’, una de las series más queridas y odiadas del momento

Publicado por: Adrián Ruiz
Euphoria

Hay algo inquietante, doloroso e incluso personal en todo lo que rodea a ‘Euphoria’, así como una actuación igual de inquietante pero conmovedora por parte de su principal estrella: Zendaya. Encarnando a Rue Bennet, la que muchos jóvenes conocen como la MJ del Spider-Man de Holland, aquí interpreta a una adolescente en plena crisis, pero no una crisis cualquiera.

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‘Euphoria’ puede calificarse fácilmente como una obra magistral, acompañada de un reparto insuperable y una dirección fotográfica única como ella misma. Es, probablemente, el colofón que muchos buscábamos entre el catálogo de HBO Max, pues con mucha diferencia es una de las mejores series actuales (si no la que más) de la plataforma de streaming.

Una historia de drogas

Al regresar de un verano de rehabilitación, después de que su hermana le encontrara cubierta de vómito debido a una fuerte sobredosis, Rue vuelve a casa, al día a día de una vida complicada de adolescentes con toda clase de traumas y problemas. Rue lucha como puede contra su adicción, pero no hará más que ponerse en situaciones peligrosas con tal de encontrar un sentimiento fugaz, no de euforia, más bien de nada; la desaparición de una desesperación que le acompaña todos los días.

Pero lejos de ser otra historia sobre drogas y adicción, lo cierto es que ‘Euphoria’ tiene mucho más que contarnos. Casi desde el comienzo se da una interesante yuxtaposición, tan pronto como Rue conoce a Jules, una chica transgénero que acaba de mudarse a la ciudad. La historia adquiere otro matiz, ya no nos habla de drogas, ahora nos habla de amor.

Euphoria

Y aquí es donde brilla la autenticidad de la serie, en la enorme avalancha de historias que tiene por contarnos. Sam Levinson no se queda en la superficie y rasca mucho más allá de posible, expandiendo el arco alrededor de todos los compañeros que rodean a Rue, y su familia.

Más allá de la drogadicción y la transfobia, a lo largo de los episodios se nos van presentando otros personajes con su propio momento, por ejemplo, Nate Jacobs, típico alumno estrella del instituto; es alto, atractivo y de buen físico, y aunque se hace mucho de odiar, en el fondo también esconde sus propios traumas.

En la práctica la mayoría de las historias que trata la serie van desde lo discordante hasta lo espantoso, tanto en presente, pasado y futuro. Y es que ‘Euphoria’ va sin tapujos, no duda en mostrar la cara más incómoda de una adolescencia incontrolable, en el contexto de las drogas, el alcohol, la violencia y el sexo.

Euphoria

Hay escenas que algunos desearán no ver, pero que sin duda transmiten un potente mensaje con el que reflexionar, y si cabe, concienciar a otros. Aunque no está de más una buena advertencia de que ‘Euphoria’ no es una serie light, y tampoco una serie apta para gente altamente sensible: va mucho más allá del abuso de sustancias o de la violencia gratuita.

Pero cada instante, cada escena que vemos es una invitación a que reflexionemos constantemente. Y no solo sobre problemas subyacentes o temas concretos como la falta de responsabilidad por parte de las autoridades. También nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre la vida en sí, a aceptarnos tal y como somos, a saber perdonarnos, a saber querernos. Y ejemplo de ello el episodio especial ‘Las rayadas son eternas’, que es una reflexión en sí de todo.

Para concluir, destacamos a una Zendaya excepcional en todos los sentidos. La actriz agrega una ligereza desgarradora a la vida de una adolescente que se siente invencible, pero que en el fondo es extremadamente frágil. Con voz en off nos narra cada historia y, en general, lidera con ahínco el peso de liderar una de las mejores series del momento.

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Del lat. facĕre aliquid heroicis,
anagramma del in. do epic shit

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